Susanna Vila, Dirección de Servicios del Centro Residencial Pla de Martís
Tomar la decisión de inscribir a un familiar en un centro residencial o de día no es fácil. Como profesionales que acompañamos a las familias cada día en este proceso, sabemos que este momento suele ir acompañado de dudas, de una gran responsabilidad y, a menudo, de un sentimiento de tristeza o culpa a acoger y comprender.
Buscar apoyo profesional no es desatender a un ser querido, sino ofrecerle un entorno seguro, especializado y lleno de estímulos donde seguir disfrutando de su vida.
El punto de partida: La valoración de la situación actual
Antes de mirar papeles, detente un momento en analizar las necesidades reales de tu familiar y de tu familia. ¿Qué tipo de centro necesita?
- Centro de día: Es la mejor opción si su familiar mantiene un cierto grado de autonomía o puede seguir viviendo en casa, pero necesita rehabilitación, socialización y estimulación cognitiva durante unas horas, facilitando al mismo tiempo el descanso del cuidador principal.
- Centro residencial: Es el recurso adecuado cuando las necesidades asistenciales y médicas requieren una atención continuada las 24 horas del día, o cuando el entorno del domicilio ya no puede garantizar su seguridad.
Las opciones de acceso económico a los centros
El sistema ofrece diferentes modalidades según la urgencia que tengáis:
- Plaza pública o concertada: El usuario aporta parte de su pensión y la Generalitat sufraga el resto. Aunque es la opción ideal, suele haber listas de espera.
- Plaza privada con Prestación Económica Vinculada (PEV): Si necesitas el ingreso de forma inmediata y no puedes esperar una plaza pública, se puede entrar en una residencia privada acreditada. Si tiene el Grado II o III reconocido, recibirá una ayuda económica mensual (PEV) para ayudar a pagar la cuota.
- Plaza totalmente privada: El acceso es directo e inmediato, asumiendo el coste íntegro de la plaza sin necesidad de esperar al trámite de la dependencia.
La vía oficial: Activar la Ley de Dependencia
Si deseas optar a una plaza pública, concertada o recibir ayudas económicas de la Administración para una plaza privada, debes poner en marcha el reconocimiento del grado de dependencia.
- Pedir cita con el trabajador social: Solicítala directamente en tu Centro de Atención Primaria (CAP) o a los servicios sociales de su ayuntamiento.
- Recoger informes médicos: Solicita al médico de cabecera un informe actualizado sobre la salud física y cognitiva de tu familiar.
- La valoración a domicilio: Un profesional de la Administración visitará a su familiar para evaluar su día a día. Posteriormente, se emitirá una resolución con su grado (grado I, II o III).
- El PIA (Programa Individual de Atención): El trabajador social diseñará el plan en el que se indicará formalmente el recurso público más adecuado (centro de día o residencia).
Visitar y elegir el centro: ¿En qué os tenéis que fijar?
Como profesionales del sector, os aconsejamos que visitéis diferentes centros de manera presencial. Más allá de los espacios, buscad un lugar que os transmita calidez y profesionalidad.
Preguntad por el equipo profesional, el modelo de atención, las instalaciones... os dejamos aquí una guía con algunos aspectos que merece la pena tener en cuenta antes de tomar una decisión
Este proceso es una transición vital importante; si os dejáis guiar por los profesionales de la salud y de los propios centros, veréis cómo vuestro familiar ganará en calidad de vida y vosotros podréis recuperar el espacio de calidad para ser, simplemente, hijos, hijas o parejas.
Desde Suara Cooperativa os ofrecemos asesoramiento para poder orientarse mejor en vuestra situación particular, a través de la plataforma Aliura, el portal de referencia sobre la dependencia.